“Para mí la música lo es todo, es mi vida. Yo creo que no podría vivir sin ella porque me hace muy feliz”


María Hanneman Vera


Tuve 2 grandes fuentes de inspiración; la primera fue la música clásica. Mis papás me ponían hermosas melodías cuando estaba en la cuna y desde chiquita sentí gran aprecio por esta música; la segunda fue mi maestra del kínder, Leslie Mizrahi.

La recuerdo perfecto en el salón de música. Ella tocaba el piano mientras nosotros bailábamos y hacíamos cosas de niños. Era un momento en el que la miss Leslie se veía muy feliz.

Después de esta experiencia sentí mucha curiosidad por lo que mi maestra hacía. Yo veía cómo bajaban las teclas y el sonido que producía esa caja, así que empecé a preguntar qué era eso, qué era esa caja que hacía música y le pedí a mis papás que me metieran a clases con la profesora Leslie porque yo también quería aprender a crear música.

Fue así que a los 4 años comencé a tocar el piano y cinco años después entré al Conservatorio Nacional de Música.

Estudiar en un conservatorio es increíble porque estoy en mi ambiente. Aprendo mucho, conozco gente que hace lo mismo que yo hago y me entiende. El conservatorio es como mi segunda casa, es un lugar donde me siento muy segura y feliz.


Pero tengo que ser muy constante en mis estudios, ya que asisto a la escuela y 3 días a la semana voy al conservatorio, donde llevo materias como piano, lectura, coro y armonía.

Mi primera presentación fue a los 4 años y estaba muy emocionada por enseñarle a la gente lo que había aprendido.

Cuando tenía 6 años, participé en el “Laredo International Piano Competition''. Recuerdo que me sentía muy nerviosa porque los jueces eran muy serios, pero aún así, obtuve el primer lugar en la competencia.

Todas mis presentaciones las recuerdo con cariño porque todas me han gustado. Pero sin duda alguna, hay 3 que fueron muy especiales para mí; la primera fue en la sala “Manuel M. Ponce” en el Palacio de Bellas Artes, fue increíble y no me lo esperaba; la segunda fue en el Carnegie Hall de Nueva York y la tercera en el Mozarteum en Salzburgo.

Me encanta poder representar a México en el extranjero y espero seguir haciéndolo.


En la actualidad continúo mis estudios en el conservatorio y además soy embajadora de la Fundación Sempiterno. Me encanta formar parte de esta organización porque me gusta mucho ayudar a la gente y creo que puedo lograrlo a través de mi música.

En el futuro quiero seguir estudiando y tomar clases con diversos maestros, así como ir a festivales y concursos, seguir dando recitales y conciertos con orquestas, conocer a mis ídolos, subir mi nivel, tocar en salas de todo el mundo y con gente que admiro. Me encantaría conocer en persona a Daniel Baremboin, Martha Argerich y a Yuja Wang.

A todos los niños que quieran iniciarse en la música, les recomiendo que tengan mucha paciencia, no se desesperen tan rápido, échenle muchas ganas, escuchen mucha música y disfruten lo que hacen.