“Debemos hacer ciencia pensando en el impacto social que tendrá, crear tecnología que resuelva problemas reales en nuestro país”


Dr. David Alejandro López de la Mora


La nanotecnología ha tenido un gran impulso en estos últimos años y gracias a que ha crecido el interés en la industria el uso de la misma, cada vez está más al alcance de la sociedad. Fue así como al Dr. David Alejandro López de la Mora, investigador del Departamento de Ciencias Biomédicas y docente de la UDG en clases de biología molecular se acercó un estudiante con el proyecto que enfatiza la nano-encapsulación de varios fármacos.

En colaboración con el Dr. Alberto Gutiérrez Becerra, Investigador y docente en Nanotecnología de UDG, surgió la idea de encapsular la vitamina A ya que no hay manera que la retina logre una absorción total de esta vitamina (debido a que el hígado es quien metaboliza el 95% del contenido de esta vitamina). Por eso trabajamos en un suplemento oftalmológico para que el ojo humano pueda tener un mayor aprovechamiento.

Se encapsularon varias sustancias con las nanopartículas, que son materiales significativamente pequeños pues se encuentran en el rango de 1 a 100 nanómetros, 30 mil veces más pequeña que una célula sanguínea y son imperceptibles al ojo humano. Estas dimensiones permiten cruzar la barrera celular fácilmente, y posibilita mayor absorción y aprovechamiento del compuesto.


Esta innovación puede reducir molestias comunes como el síndrome del ojo seco, así como acelerar la recuperación del ojo humano después de una cirugía láser.

Es importante hacer ciencia que tenga un impacto social, que se refleje en el bienestar de las personas. Antes de pensar en el beneficio económico, los investigadores tenemos el compromiso de pensar en soluciones a los problemas de salud que aquejan a nuestro país. Debemos inculcar ese pensamiento a las nuevas generaciones de estudiantes.

Me he dedicado al estudio de la nanotecnología aplicada a la medicina, porque es un vehículo con millones de caminos y esto se traduce a un mayor aprovechamiento y desarrollo en tecnologías que pueden beneficiar al ser humano, sin importar clases sociales e incluso a su entorno.

En la Universidad de Guadalajara poseemos 125 solicitudes de patente de las cuales 51 están concedidas, producto de investigaciones generadas en nuestra casa de estudios, con las cuales esperamos poder contribuir a la ciencia y regresarle un beneficio a la sociedad.